"EL SALARIO MINIMO Y LA CRITICA SITUACIÓN SOCIAL DE LOS COLOMBIANOS"
La "deslaborización" del trabajo, dentro de la política oficial de flexibilización del mercado laboral y de reducción de los costos laborales, el desempleo, el empobrecimiento de la población conlleva a que la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, además de un ajuste significativo del salario mínimo, en términos reales, que compense el deterioro salarial de los últimos años y a la vez sea un estímulo para rescatar la desfallecida demanda interna, se consideren y se pongan en práctica estrategias reivindicativas con cobertura universal que cobijen a los trabajadores informales, desempleados, subempleados e inactivos, que constituyen el grueso de la población colombiana.
La determinación de los ajustes del Salario Mínimo Legal, tienen un impacto cada vez menor en las condiciones económicas y sociales de los trabajadores por la ostensible disminución de los colombianos beneficiados por este salario debido a las formas de contratación tercerizadas que han precarizado los ingresos, por esta razón reviste mayor importancia y necesidad nuestra propuesta.
En primera instancia se señalan algunos indicadores de la deplorable situación social de la población colombiana, ampliamente divulgados por diferentes medios, pero que en esta oportunidad tiene la finalidad de llamar la atención, una vez más, de la desapercibida sensibilidad de la dirigencia pública y privada sobre estos temas. Posteriormente se señalan algunas iniciativas del movimiento sindical en vía a superar esta grave crisis social. Por último, se presentan algunas consideraciones generales, que consideramos básicas para que la participación de los diferentes sectores sociales sea real y democrática.
Los colombianos, entre 1995 y el 2002, en promedio, se empobrecieron aproximadamente en un 15%, medido por el PIB per capita. Pero los rigores de la pobreza se han impuesto solamente a los sectores populares, porque las clases altas han visto acrecentar su riqueza y sus ingresos, lo que ha conducido al aumento de la desigualdad y la concentración de privilegios:
" Según el DANE, el desequilibrio social volvió a los niveles de hace 40 años.
" La indigencia a comienzos de la década de los noventa era del orden del 21%, en el 2003 asciende al 34%. Hay alrededor de 15 millones de indigentes en el territorio nacional. Estimativos a partir de datos de la Contraloría.
" La pobreza que en 1998 se estimaba en el 54%, para el 2003 es cercana al 65%. Hay alrededor de 29 millones de colombianos pobres. Según estimativos a partir de datos de la Contraloría.
" Los ingresos de los pobres, según el DANE, cayeron el 20% entre 1998 y 2002.
" En contraposición, la concentración del ingreso marcha a ritmo acelerado: En 1991 el 10% más rico de la población tenían 52 veces más ingresos que el 10% más pobre, en la actualidad esta relación fluctúa alrededor de 80 veces. (Datos de la Contraloría).
" Los éxitos empresariales, reflejados en sus ganancias son crecientes, el solo sector financiero en los primeros 10 meses del presente año obtuvo ganancias por $2.78 billones. (El Tiempo 28-11-2004).
" El Banco Interamericano de Desarrollo -BID- ha señalado que la Banca Colombiana es de las más costosas en América Latina, esto es que cobran mucho por prestar y pagan sumas insignificantes o ninguna a quien ahorra.
Como corolario de la pobreza aparece el hambre:
" Uno de cada cuatro colombianos no tiene acceso a la canasta básica. (El Tiempo 02-10-2002).
" En el 2004 con relación a 1998, cuando el consumo de alimentos ya no era satisfactorio, la venta de estos productos en los supermercados se ha disminuido en cerca del 4%. (FENALCO).
" En Bogotá, (El Tiempo 20-08-2004), se ha llegado a la pavorosa situación de que sectores marginados de la población han incluido en su dieta alimenticia, para mitigar los estragos del hambre, el consumo de papel acompañado con agua de panela.
Dentro de este contexto de empobrecimiento y hambre la situación del empleo no es menos dramática:
* En el último año - septiembre 2003/2004-, según el DANE, la población ocupada disminuyó en 200 mil empleos. Contrario a la disminución del desempleo estadísticamente registrado; lo que ocurre es que a una persona después de la solicitud de empleo, ante su insistencia se le manifiesta que espere la llamada y si acepta esta sugerencia, en breve tiempo aparecerá como persona inactiva y no estará en la estadística de los desempleados. Igualmente si la persona se desilusiona al no encontrar colocación y desiste de la búsqueda, estadísticamente se registran como población inactiva, que no forma parte del desempleo.
" Según el DANE los empleos que se generan son "empleos por cuenta propia", es decir, trabajo informal sin prestaciones ni seguridad social.
" Ante la incapacidad de conseguir empleo o por la caída del ingreso familiar surge el fenómeno del trabajador adicional que vincula a nuevos miembros de la familia a la búsqueda de trabajo, lo que tiene serias repercusiones sociales.
" Las Cooperativas de Trabajo Asociado que por sus características jurídicas no constituyen contrato laboral con el trabajador que es su afiliado y como tal los trabajadores no están cobijados con los beneficios de esta última modalidad contractual, se esta precarizando, aún más el mercado laboral. Un estimativo preliminar considera en 800 mil el número de trabajadores dentro de esta modalidad. Pero además existen otras modalidades de contratación de mano de obra que empobrece y esclaviza, como los contratos por horas, el trabajo a domicilio, los subcontratos y otros.
" En síntesis, las reformas laborales no han generado empleo, por lo contrario, lo han disminuido y han precarizado los ingresos de los trabajadores.
Existen otras manifestaciones del empobrecimiento y deterioro de las condiciones de la sociedad colombiana como la seguridad social, donde en salud cerca del 65%, en el 2000, no tuvieron asistencia por falta de dinero y el régimen pensional, que además de excluyente, se encuentra en una profunda crisis; la educación, donde los estratos altos son los principales usufructuarios; el encarecimiento de los servicios públicos; los desplazamientos etc.
En el ámbito de las políticas públicas, en vía de solución a la crisis, sugerimos las siguientes acciones:
La Política fiscal debe redefinir sus objetivos y estructura. En los ingresos deben prevalecer los tributos directos sobre los indirectos y en los egresos el gasto social debe explícitamente privilegiarse. Es posible aumentar ingresos con un control efectivo de la evasión y las exenciones, principalmente de las rentas de capital. Es imperativo reducir el servicio de la deuda a partir de estrategias de negociación y racionalizar el gasto militar.
Frente a la gravedad e inminencia de la crisis se propone redireccionar el producto del impuesto a las transacciones financieras para dedicarlo a la emergencia social. Otra alternativa serían las contribuciones similares a las de Seguridad Nacional, pero con este nuevo destino específico.
Todas estas decisiones son posibles adoptar en el corto plazo, teniéndose en cuenta el consenso nacional sobre la necesidad de realizar reformas estructurales a la Política Fiscal. Es un problema de conciencia y voluntad política.
La Seguridad Social debe redefinirse hacía la comprensión de componentes vitales del ser humano, su dignidad y funcionalidad, tanto individual como colectivamente. En este sentido debe comprender la salud, la educación, las pensiones, el seguro de desempleo, el ingreso mínimo vital, las ayudas familiares, la atención a la infancia y la seguridad alimentaria.
La Seguridad Social debe considerarse como un bien público, no sujeto a criterios de rentabilidad económica o de ganancia financiera y debe ser responsabilidad del Estado, organizada como un sistema público, autónomo y democrático.
La extensión de la Seguridad Social debe ser universal, debe beneficiar a toda persona por el solo hecho de serlo y su existencia se debe elevar a la categoría de Derecho Humano Fundamental.
Su financiación se organizará en forma tal que respete y desarrolle los principios de solidaridad, equidad, progresividad y redistribución del ingreso y la riqueza.
Hemos señalado en líneas generales rasgos generales de dos políticas básicas: la Fiscal y la de Seguridad Social. Pero como el desenvolvimiento económico exige integralidad entre sus sectores y políticas, somos conscientes de que es necesario plantear alternativas a la situación agraria, ligada estrechamente con la seguridad alimentaria; a las políticas monetaria y cambiaria, relacionadas con la inflación y el intercambio de valores con el exterior; a la política de comercio exterior relacionada con las importaciones y exportaciones y comprometida con el empleo y la producción nacionales; la política crediticia relacionada con democratización, dirección y costo de la financiación. En síntesis, es necesario un replanteamiento de las estructuras y políticas económicas y sociales, para superar la encrucijada en que se debate la actual situación de los colombianos.
Por último se plantean algunas consideraciones, pertinentes dentro de nuestra actitud propositiva:
Por lo general se le atribuye a los sectores trabajadores organizados su falta de iniciativa para proponer alternativas de solución a los problemas que los aquejan; pero no es así, lo que ocurre es que cuando se presentan iniciativas o propuestas, se las descalifican con diferentes argumentos, por ejemplo que lo que han presentado corresponde a un nuevo plan de desarrollo que no es pertinente discutir en los escenarios de concertación tripartita o que sus proposiciones son descabelladas y carecen de racionalidad. En todos los casos se evade el debate, pero la historia reciente del país muestra con creces que las decisiones impulsadas solo por empresarios y Gobierno han sido fatales para la economía y sociedad colombianas.
Reiteramos que dentro de las negociaciones para el aumento del Salario Mínimo deben estar presente los elementos de protección del salario, para que su poder adquisitivo se mantenga, por lo tanto proponemos:
- Congelación del costo de los productos de la canasta familiar.
- Congelación de las tarifas en los Servicios Públicos, para estratos 1,2, y 3.
- Congelación del costo de la canasta educativa.
- Suspensión de las alzas en los combustibles.
- Acordar mecanismos para la eliminación de las Cooperativas de Trabajo Asociado y demás modalidades de contratación de obra de mano precaria y anormal.
- Aplicación del Convenio 151 y 154 de OIT. Negociación Colectiva en el Sector Público y fomento de la Negociación Colectiva en general.
Somos convencidos que las propuestas en que hemos insistido, y que en esta oportunidad reiteramos, atañen directamente a la calidad de vida de los trabajadores colombianos, que afectan su capacidad de compra y por ende la capacidad adquisitiva del salario y como tal constituyen temario en la concertación de empresarios, trabajadores y Gobierno. Como tal aspiramos a una efectiva concertación que en adelante curse los lineamientos institucionales pertinentes para validarse dentro de nuestro orden jurídico y, posteriormente, con voluntad política sea una realidad efectiva que se extienda a todos los colombianos.
Confiamos que ante la realidad de los desaciertos incurridos, en esta oportunidad sí se constituyan los espacios de deliberación amplia y democrática para rectificar la senda equivocada y, de esta forma, reorientar a los colombianos a mejores destinos.
CONFEDERACION DE TRABAJADORES DE COLOMBIA -CTC-
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