La premura de Uribe por firmar el TLC
OTRO PASO MÀS HACIA LA QUIEBRA TOTAL DE LA PRODUCCIÒN NACIONAL
Como una muestra más de su naturaleza contraria a los intereses nacionales, el presidente Álvaro Uribe Vélez, ha decidido intervenir directamente en la fase final de la Negociación del Tratado de Libre Comercio, cediendo a las pretensiones de las multinacionales y el gobierno norteamericano. Como lo hemos planteado desde hace dos años, cuando se abrió este proceso de entrega total y definitiva del mercado y la economía nacional, las abismales diferencias entre la poderosa economía norteamericana y nuestro raquítico aparato productivo, hacen imposible que este tipo de acuerdos comerciales sean equilibrados y de beneficio mutuo. De hecho, durante los quince años de aplicación de los esquemas neoliberales, en tanto crece la producción de la potencia del norte, ha decrecido la de los países andinos, un efecto claro y directo de la desventajosa competencia que se le ha impuesto a esta región.
Se crean falsas ilusiones sobre la posibilidad de que el TLC contenga la ratificación de las ventajas arancelarias que otorga el ATPDEA, oculta que, según la Sociedad de Agricultores de Colombia, sólo se han beneficiado 39 de las 6.000 partidas arancelarias existentes. Las restricciones técnicas y sanitarias hacen nulas la mayoría de las preferencias arancelarias unilaterales que recibe el país y la exportación de cereales, que aparece como una gran concesión, no existe porque no tenemos producción exportable. En el caso de la cadena algodón - textil- confecciones, el ATPDEA favorece a las confecciones, en detrimento del cultivo del algodón (exportable desde EE. UU ) y la industria textil y en la industria de 4.112 partidas se han beneficiado solamente 23, de las cuales el 70% son aceites crudos de petróleo.
Pero lo más grave del asunto es que el TLC, no es solamente Libre Comercio sino que incluye liberación de las inversiones extrajeras, garantía de acceso a las compañías extranjeras al mercado de compras estatales, protección a la propiedad intelectual monopolizadas por las multinacionales, supresión de los monopolios estatales y restricción de la inversión estatal en la economía, conversión de los servicios de salud y educación en negocios rentables, prevalencia de los esquemas profesionales y culturales de los EE.UU, sustitución de la justicia nacional por tribunales internacionales privados, profundización del abaratamiento de la mano de obra nativa, entre otros muchos factores a cual más negativos.
Por estas consideraciones la Confederación de Trabajadores de Colombia-CTC, manifiesta de nuevo, a las puertas de otro atentado contra la soberanía nacional, su rechazo a un acuerdo leonino que el presidente Álvaro Uribe Vélez le impone al país, contrario a los intereses de la nación y a los pronunciamientos inmensamente mayoritarios del pueblo colombiano.
APECIDES ALVIZ FERNÁNDEZ - Presidente
LUIS MIGUEL MORANTES - Secretario General
Bogotá, D.C, febrero 13 de 2006
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